La celosa

Estoy acostumbrada a convivir con alguien celoso y, la verdad, es muy duro.
Es una lucha constante e inútil que te consume, te empobrece, te agota, te arruina, te debilita, te cabrea y siembra en tí una sensación de apatía y abandono lamentables.
Hoy he decidido dar uno de esos firmes portazos que marcan un punto de inflexión, un eficiente cambio…
Se acabaron esos capítulos de derroche de vida. Ya no me pesca en otra… no me vuelve a engañar.
Bienvenidas teína, cafeína. Tomen asiento. A partir de ahora quiero soñar despierta.
Chao avariciosa, amarga y dulce siesta…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s